LOS DATOS DEL DÍA
miércoles, 2 de abril de 2025
NADIE TRIUNFA SOLO
ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
ACORDÉMONOS DE QUE ESTAMOS EN LA SANTA PRESENCIA DE DIOS ADORÉMOSLE

Durante el siglo XV, en una pequeña aldea cercana a Nuremberg, vivía una familia con 18 niños. Para poder poner pan en la mesa para tal prole, el padre, y jefe de la familia, trabajaba casi 18 horas diarias en las minas de oro.

A pesar de las condiciones tan pobres en que vivían, dos de los hijos de Albrecht Durer tenían un sueño. Ambos querían desarrollar su talento para el arte, pero bien sabían que su padre jamás podría enviar a ninguno de ellos a estudiar a la Academia. Después de muchas noches de conversaciones calladas entre los dos, llegaron a un acuerdo. Lanzarían al aire una moneda. El perdedor trabajaría en las minas para pagar los estudios al que ganara. Al terminar sus estudios, el ganador pagaría entonces los estudios al que quedara en casa, con las ventas de sus obras, o como fuera necesario. Lanzaron al aire la moneda. Albrecht Durer ganó y se fue a estudiar a Nuremberg. Mientras su hermano comenzó el peligroso trabajo en las minas.

Tras unos años el joven regresó a su aldea convertido en un reconocido artista. Tras la cena de bienvenida, Albretch se puso de pie y propuso un brindis por su hermano querido, que tanto se había sacrificado para hacer de sus estudios una realidad. Sus palabras finales fueron: “Y ahora, Albert, hermano mío, es tu turno. Ahora puedes ir tú a Nuremberg a perseguir tus sueños, que yo me haré cargo de ti.”

Todos los ojos se volvieron llenos de expectativa hacia el rincón de la mesa que ocupaba Albert, que con una voz suave le dijo: “No, hermano, no puedo ir a Nuremberg. Es muy tarde para mí. Mira. Mira lo que cuatro años de trabajo en las minas han hecho a mis manos. Cada hueso de mis manos se ha roto al menos una vez, y últimamente la artritis en mi mano derecha ha avanzado tanto que hasta me costó trabajo levantar la copa durante tu brindis... Mucho menos podría trabajar con delicadas líneas el compás o el pergamino y no podría manejar la pluma ni el pincel. No, hermano, para mí ya es tarde”.


PREGUNTAS PARA EL DIÁLOGO

Más de 450 años han pasado desde ese día. Hoy en día los grabados, óleos, acuarelas, tallas y demás obras de Albretch Durer (Alberto Durero) pueden ser vistos en museos alrededor de todo el mundo. Todo gracias a sus cualidades y trabajo pero también al esfuerzo y sacrificio de su hermano. ¿Pensamos nosotros en aquellas personas que nos ayudan, que se esfuerzan y se sacrifican por nosotros?
¿Aprovechamos de verdad todas las oportunidades que nos brindan?
¿Se lo agradecemos alguna vez?

ORACIÓN

Gracias Señor, por todas las personas que están a nuestro alrededor; primero por nuestros padres, los que han hecho posible nuestra vida, nuestra familia, nuestra educación; gracias por nuestros amigos, los que nos ayudan también a crecer; gracias por nuestro Colegio, nuestros compañeros y profesores. Sin duda, que sin ellos, no seríamos lo que somos.

Por todo, gracias Señor.

ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE RUEGA POR NOSOTROS
VIVA JESÚS EN NUESTROS CORAZONES ¡POR SIEMPRE!