LOS DATOS DEL DÍA
miércoles, 2 de abril de 2025
TIEMPOS DE GRANDES DECISIONES
ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
ACORDÉMONOS DE QUE ESTAMOS EN LA SANTA PRESENCIA DE DIOS ADORÉMOSLE

"Dios me estaba pidiendo más..."

Convencido de que Dios le pedía más, Juan Bautista tomó una serie de decisiones arriesgadas: dejó el puesto de canónigo que tenía en la catedral de Reims, dividió la herencia de sus padres entre sus hermanos y entregó su parte a los pobres, justo en un invierno terrible de hambre y frío. También pensó en emplear algo de su dinero para la creación de más escuelas, pero no lo hizo. "Si lo que iba naciendo era obra de Dios , Él lo haría crecer sin mi dinero; sería obra suya, no mía".

Su familia y sus amigos no comprendían lo que Juan Bautista estaba haciendo y mucho menos viéndole unido a unos pobres maestros dando clase a unos pobres niños.

Más tarde, Juan Bautista y los maestros decidieron llamarse Hermanos y  " tener juntos y por asociación las escuelas gratuitas al servicio de los pobres". Tomaban en común todas las decisiones y se consagraron a Dios para realizar la tarea de la educación cristiana. Pasaron de ser maestros a ser "ministros de Jesucristo".

Dios le envió muchas vocaciones, bastantes de entre los propios alumnos, y las escuelas se multiplicaron.  Tenía ocho cuando decidió irse a París, quería extender las escuelas por todos los lugares.

Sin embargo, algunos hermanos notaron la ausencia de Juan Bautista y abandonaron; la vida era pobre y dura. Parecía que todo se iba a pique.

En 1691, Juan Bautista y otros dos Hermanos hicieron este voto a Dios para toda la vida: " Nos comprometemos a mantener y crear las escuelas para pobres, aunque tengamos que vivir de limosna y solo de pan". Este voto es conocido como el "Voto heroico".

"Como Dios no se deja ganar en generosidad, salimos a flote".

PREGUNTAS PARA EL DIÁLOGO

¿ Cuál de las decisiones que tomó Juan Bautista te llama más la atención?

¿Por qué crees que hizo cambios tan radicales en su vida? ¿Qué le movía?

 

 

ORACIÓN

Tú, Señor, me guías por sendas de justicia,

me enseñas la verdad.

Tú me das el valor para la lucha,

sin miedo avanzaré.

Iluminas, Señor, las sendas de mi vida;

al mundo das la luz.

Aunque pase por valles de tinieblas,

yo nunca temeré.

Yo confío el destino de mi vida

al Dios de mi salud.

Tú nos haces vivir en confianza,

nuestro escudo eres Tú.

ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE RUEGA POR NOSOTROS
VIVA JESÚS EN NUESTROS CORAZONES ¡POR SIEMPRE!