LOS DATOS DEL DÍA
jueves, 11 de diciembre de 2025
REFLEXIONES ALTERNATIVAS PARA ESTE DÍA:
Esperanza
ESCUELA DE CENTINELAS
ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
ACORDÉMONOS DE QUE ESTAMOS EN LA SANTA PRESENCIA DE DIOS ADORÉMOSLE

Hace muchos, muchos años, cuando existían los castillos y las fortalezas, cuando los reyes iban a la guerra con ejércitos a caballo y las ciudades estaban rodeadas por murallas defensivas, yo era centinela.

Y hace también muchos años, en un día normal, como otro cualquiera, recibí el aviso más importante de toda mi vida: ¡Dios iba a venir para visitarnos y yo debía estar atento para avisar a mis conciudadanos de la llegada de Dios!

No sabía cómo era Dios, imaginaba un ser importante, con su gran ejército como los grandes señores que había contemplado desde mi atalaya o tal vez precedido por timbales y trompetas... El caso es que no sabía cómo distinguirle y pasé toda mi vida esperando descubrirle.

La gente se fue olvidando de la gran noticia, pero yo, vivía pendiente de esa visita que debería anunciar.

Día a día me esforzaba en distinguir mejor cada uno de los detalles que mis ojos veían, en afinar mi oído para separar e identificar los sonidos que llegaban hasta mi puesto de vigía, en grabar los movimientos habituales para poder reconocer inmediatamente algún gesto desconocido...

Al final, cuando ya nadie recordaba la visita de Dios, yo descubrí que él había estado con nosotros todo el tiempo y lo reconocí en muchas de las cosas que veía y había visto habitualmente y lo pude escuchar hablándome en los sonidos cotidianos que me habían acompañado, actuando en los gestos diarios conocidos. ¿Por qué pude verlo? Porque había aprendido a mirar, a escuchar, a reconocer y a esperar. Por eso monté mi escuela de vigías, para ayudar a todos los que desean aprender a mirar, escuchar, reconocer y esperar. Parece algo sencillo. Pero a mí me costó toda la vida y hoy quiero compartirlo con vosotros y vosotras, quiero invitaros a mi escuela de vigías, porque tal vez la vida, las personas y también Dios, estén muy cerca esperando que les descubráis. ¿Os vais a perder tanta belleza?

PREGUNTAS PARA EL DIÁLOGO

¿Sabemos mirar y escuchar?
A veces nos puede pasar que miremos y no veamos y que oigamos y no escuchemos: ¿Es posible?

ORACIÓN

Danos Señor, la capacidad de mirar y escuchar los susurros que se oyen a nuestro alrededor.

Concédenos el don de dar respuesta a las llamadas que, día a día, llegan a nosotros; concédenos la fuerza, para saber dar respuesta a las miradas de necesidad que se cruzan en nuestro camino.

Junto a ti, Señor, queremos caminar, queremos aprender a mirar y a escuchar. Gracias Señor por esta nueva oportunidad.

ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE RUEGA POR NOSOTROS
VIVA JESÚS EN NUESTROS CORAZONES ¡POR SIEMPRE!