LOS DATOS DEL DÍA
lunes, 12 de enero de 2026
Nadie solo
ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
ACORDÉMONOS DE QUE ESTAMOS EN LA SANTA PRESENCIA DE DIOS ADORÉMOSLE

A veces pensamos que los vídeos bonitos y con valores solo sirven para Navidad, pero no es así...

Este sencillo video, muy breve y de hecho sin diálogo, logra eso: ayudarnos a mirar este nuevo año bajo una óptica particular, la de la soledad que algunos experimentan cuando los demás deseamos reunirnos y sentirnos acompañados:

El video, simbólico a más no poder, nos ofrece varias ideas que podemos aplicar a nuestra propia vida y también compartir con aquellos a quienes hacemos apostolado. 

Que nadie esté solo
El mensaje es obvio y por obvio, muchas veces se ignora. A veces nos quedamos solo en hacer carteles, compartir links de artículos como este en redes sociales y decir a viva voz que este es un tiempo de unión, amor y amistad pero, ¿realmente estoy acompañando a aquellos que están solos o me reúno con los mismos de siempre?.

Caer en lo del "Cura Gatica, que predica pero no practica", es sumamente fácil, pues sabiendo que debemos acoger y estar presentes, la vorágine del día a día nos absorbe y, sin quererlo, parece que acallamos la conciencia con algunas actividades benéficas, campañas solidarias y otras iniciativas tremendamente valiosas y necesarias, pero muchas veces poco personalizadas.

La alegría de compartir
Como la cajera, que al ver al pequeño duende se involucra en su situación, se sabe ajena a él, pero no se comporta como espectadora, sino que lo toma y lo conduce en la búsqueda de una “comunidad”, de otro que lo hará no sentirse solo. Uno de los mayores regalos que podemos hacer es llevar a los demás a vivir una experiencia comunitaria, de fraternidad. Habiéndonos encontrado con aquel que tristemente experimenta la soledad, lo llevamos a eso que es nuestro tesoro, la vida de hermanos, donde hacemos cuerpo, donde experimentamos a Cristo. Esa es una alegría incomparable.

Las palabras no siempre son necesarias
A veces nos complica el hecho de acercarnos a aquellos que no conocemos mucho porque tenemos temor de no tener un tema de conversación en común y esos silencios incómodos nadie los quiere para sí. En el video la única expresión hablada es el “beep” del duendecito, no hay palabras y la verdad es que muchas veces no son necesarias. Aquellos que están solos no necesitan decirte que lo están, tú lo notas, así como tampoco es necesario que te pongas una camiseta que diga con letras grandes “vengo a acompañarte”. A veces basta con compartir una taza de café en silencio, caminar juntos hacia el autobús u ofrecer nuestro paraguas en un día de lluvia.

El anhelo de compañía
Cuando el duendecito está con su amiga cajera, miran juntos desde una vitrina en otro local, en donde también hay duendecitos, pero estos sí están acompañados entre si. Lamentablemente, en ocasiones nuestros pasos, decisiones y opciones nos hacen mirar desde afuera, donde hace frío y corre viento a aquellos que felices, comparten y se acompañan mutuamente. Hay que tener gran valor y coraje para golpear una puerta y pedir entrar. Es difícil, pero necesario.  Es una muy mala decisión el optar voluntariamente por mantenerse solo, no dejándonos acompañar. En estos casos, es necesario aparcar sentimientos como la vergüenza, el orgullo, el ego y la vanidad, siendo imprescindible reconocernos frágiles, vulnerables, necesitados de los demás, de su compañía y aprecio.

PREGUNTAS PARA EL DIÁLOGO

¿Alguna vez te has sentido solo/a? ¿Qué haces para remediarlo?

ORACIÓN

Decimos juntos el Padre Nuestro, donde nos hermanamos con todos los seres humanos.

ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE RUEGA POR NOSOTROS
VIVA JESÚS EN NUESTROS CORAZONES ¡POR SIEMPRE!