LOS DATOS DEL DÍA
lunes, 9 de febrero de 2026
¿ES USTED JESÚS?
ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
ACORDÉMONOS DE QUE ESTAMOS EN LA SANTA PRESENCIA DE DIOS ADORÉMOSLE

Un grupo de vendedores fue a una convención de ventas. Todos les habían prometido a sus esposas que llegarían a tiempo para cenar el viernes por la noche.

Sin embargo, la convención terminó un poco tarde y llegaron con retraso al aeropuerto. Entraron todos con sus billetes y portafolios, corriendo por los pasillos.

De repente, y sin quererlo, uno de los vendedores tropezó con una mesa que tenía una canasta de manzanas. Las manzanas salieron volando por todas partes. Sin detenerse, ni volver para atrás, los vendedores siguieron corriendo y apenas alcanzaron a subirse al avión.

Todos menos uno. Este se detuvo, respiró hondo y experimentó un sentimiento de compasión por la dueña del puesto de manzanas. Les dijo a sus amigos que siguieran sin él y le pidió a uno de ellos que al llegar llamara a su esposa y le explicara que iba a llegar en un vuelo más tarde.

Luego regresó a la terminal y se encontró con todas las manzanas tiradas por el suelo. Su sorpresa fue enorme al darse cuenta de que la dueña del puesto era una niña ciega. La encontró llorando, con grandes lágrimas corriendo por sus mejillas.

Tanteaba el suelo, tratando, en vano, de recoger las manzanas, mientras la multitud pasaba, vertiginosa, sin detenerse; sin importarle su desdicha. El hombre se arrodilló con ella, juntó las manzanas, las metió a la canasta y la ayudó a montar el puesto nuevamente.

Mientras lo hacía, se dio cuenta de que muchas se habían golpeado y estaban magulladas. Las tomó y las puso en otra canasta. Cuando terminó, sacó su cartera y le dijo a la niña: “Toma, por favor, estos cien pesos por el daño que hicimos. ¿Estás bien?”

Ella, llorando, asintió con la cabeza. Él continuó, diciéndole, “Espero no haber arruinado tu día”.

Conforme el vendedor empezó a alejarse, la niña le gritó: “Señor...”.
Él se detuvo y se volvió para mirar aquellos ojos ciegos. Ella continuó: “¿Es usted Jesús...?”
Él se paró en seco y dio varias vueltas, antes de dirigirse a abordar otro vuelo, con esa pregunta quemándole y vibrando en su alma: “¿Es usted Jesús?”

PREGUNTAS PARA EL DIÁLOGO

¿Por qué crees que  la niña hizo esa pregunta al vendedor? 


¿Tiene algo que ver este episodio con Jesús de Nazaret?

ORACIÓN

Señor Jesús, a veces tenemos los ojos tan cegados que somos incapaces de verte, tenemos tantas cosas en nuestra vida, que no sabemos reconocerte.

Ayúdanos a abrir el corazón, a desarrollar nuestra sensibilidad ante las necesidades, ante las dificultades... porque donde está la necesidad, ahí te encuentras Tú.

Que seamos personas solidarias, comprometidas, que apuestan por un mundo donde reine el amor, la justicia y la paz.

Gracias, Jesús.

ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE RUEGA POR NOSOTROS
VIVA JESÚS EN NUESTROS CORAZONES ¡POR SIEMPRE!