LOS DATOS DEL DÍA
lunes, 16 de febrero de 2026
EL COLLAR AZUL
ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
ACORDÉMONOS DE QUE ESTAMOS EN LA SANTA PRESENCIA DE DIOS ADORÉMOSLE

Buenos días. Estamos en Cuaresma. Una Cuaresma que nos habla de preparar la fiesta de la Pascua haciendo el bien a los demás. Hoy, quiero presentaros una historia que nos enseña a dar todo lo que tenemos:

Un hombre, que estaba tras el mostrador, miraba la calle distraídamente. Una pequeña niña de 8 años llegó a la tienda y apretó su naricita contra el vidrio de la vitrina. De pronto, sus ojos de color del cielo brillaron cuando vio aquello que estaba buscando. Pidió ver el collar de turquesa azul. ‐ Es para mi hermana. ¿Puede hacer un paquete?, dijo al hombre del mostrador. El dueño del negocio miró desconfiado a la niña y le preguntó:

‐ ¿Cuánto dinero tienes?

Sin dudar, ella sacó del bolsillo de su ropa un pañuelo todo atadito y fue deshaciendo los nudos. Los colocó sobre el mostrador y dijo feliz:

‐ ¿Eso da? Eran apenas algunas monedas que ella exhibía con orgullo.

‐ Sabe, continuó, quiero dar este regalo a mi hermana mayor. Desde que murió nuestra madre, ella cuida de nosotros y no tiene tiempo para ella. Es su cumpleaños y estoy convencida que estará feliz con este collar que es del color de sus ojos.

El hombre fue para la trastienda, colocó el collar en un estuche, lo envolvió con un vistoso papel rojo e hizo un trabajado lazo con una cinta verde.

‐ Toma ‐dijo a la niña‐. Llévalo con cuidado.

Ella salió feliz corriendo y saltando calle abajo. Aún no acababa el día, cuando una linda joven de cabellos rubios y maravillosos ojos azules entró en el negocio.

Colocó sobre el mostrador el ya conocido envoltorio deshecho y preguntó:
‐ ¿Este collar fue comprado aquí? ‐ Sí señora, respondió el dueño ‐ ¿Y cuánto costó? ‐ ¡Ah! El precio de cualquier producto de mi tienda es siempre un asunto confidencial entre el vendedor y el cliente.
‐ La joven continuó: Pero mi hermana tenía solamente algunas monedas. El collar es verdadero, ¿no? Ella no tenía dinero para pagarlo.
El hombre tomó el estuche, rehizo el envoltorio con extremo cariño, colocó la cinta y lo devolvió a la joven diciéndole:
‐ Ella pagó el precio más alto que cualquier persona puede pagar. ELLA DIO TODO LO QUE TENIA.

PREGUNTAS PARA EL DIÁLOGO

¿Qué damos nosotros en nuestra cuaresma?


¿Damos como la niña todo lo que tenemos o somos egoístas? Los demás nos  necesitan.

ORACIÓN

Le pedimos al Señor Jesús que nos ayude a ser personas generosas. Rezamos juntos el PADRE NUESTRO.

ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE RUEGA POR NOSOTROS
VIVA JESÚS EN NUESTROS CORAZONES ¡POR SIEMPRE!