LOS DATOS DEL DÍA
martes, 17 de marzo de 2026
LA SALLE Y UN DIOS PRESENTE EN SU VIDA
195-LRM-3y4ESO
ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
ACORDÉMONOS DE QUE ESTAMOS EN LA SANTA PRESENCIA DE DIOS ADORÉMOSLE

De cara a la realidad que le tocó vivir, La Salle siguió estos pasos, que él mismo describe en sus escritos:

“Considerad que es achaque corriente, entre los artesanos y los pobres, dejar a sus hijos vivir a su antojo, como vagabundos, que van de acá para allá, hasta que logran colocarlos en alguna profesión.”
“Las consecuencias que de ello se derivan son, con todo, desastrosas, pues, acostumbrados a no hacer nada, con mucha dificultad se acostumbran luego al trabajo.”
“Dios se ha dignado poner remedio a tan grave mal estableciendo las Escuelas Cristianas, donde estos niños aprenden a leer, escribir y la religión. Además, ocupados, se acostumbrarán a dedicarse al trabajo, cuando sus padres lo decidan.”
“Dad gracias a Dios, que tiene la bondad de servirse de vosotros, para ocupar a los niños tan grandes provechos.”

Hoy, 300 años después... ¿no se prepara más para el tener que para el ser? ¿no está marcado a los hombres un clima de superficialidad e individualismo? ¿no es cierto que la tecnología ha enfriado los corazones?

 

PREGUNTAS PARA EL DIÁLOGO

¿Te has fijado en el proceso que siguió La Salle: OBSERVA un hecho, lo LEE a la luz de la fe y VE sus consecuencias, DESCUBRE en ese hecho el paso de Dios y la INVITACIÓN a buscar una solución?

¿No se puede aplicar este mismo proceso a los acontecimientos de hoy?

ORACIÓN

Hace más de 300 años, La Salle se comprometió en los caminos del mundo.
Hoy, soy yo quien recorre esos caminos;
yo, con mi corazón a la escucha del corazón de los hombres
Muros invisibles parecen levantarse entre los otros y yo.
Tengo que agarrar, por encima de esos muros, las manos de los otros.
Llevarles el mensaje de un Dios que les ama.
Gracias, Señor, por invitarme a seguir el camino de La Salle

ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE RUEGA POR NOSOTROS
VIVA JESÚS EN NUESTROS CORAZONES ¡POR SIEMPRE!