LOS DATOS DEL DÍA
martes, 21 de abril de 2026
JUAN BAUTISTA: LOS PRIMEROS PASOS...
ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
ACORDÉMONOS DE QUE ESTAMOS EN LA SANTA PRESENCIA DE DIOS ADORÉMOSLE

A = Alumno

JB = La Salle

A. Aquí a mi lado, tengo a Juan Bautista de La Salle. Os lo presento como a un tipo de los grandes, y voy a preguntarle algunas cosillas para que él mismo se dé a conocer. De entrada, Juan Bautista, ¿cómo resumirías tu vida?

JB. Antes de nada, un saludo para todos. ¿Cómo estáis? Espero que seáis buenos alumnos y os estéis formando como verdaderos cristianos, pues eso es lo que intenté al crear mis escuelas. Y voy con la pregunta. Un resumen de mi vida podría ser esto: Dios pasó por mi vida y me metió en un camino difícil en el seguimiento de Jesús; fue casi sin darme cuenta. Poco a poco, de tal forma que un compromiso pequeño me llevaba a otro mayor, hasta que arriesgué todo por Dios. Mereció la pena para que tú, y otros muchos alumnos como tú, sobre todo si eran pobres, tuvieran escuelas cristianas donde conociesen a Jesús.

A. Cuéntanos algo de tu infancia. ¿Es verdad que sentiste pronto la vocación?

JB. Mi infancia fue demasiado feliz, comparada con la de los niños que luego atendí. Mi padre era magistrado de audiencia y consejero real; mi madre, de familia noble. No me faltó de nada. El ambiente cristiano que vivíamos en casa hizo que pronto naciese en mí la idea de hacerme sacerdote. Fue a los 11 años; a los 15, era ya canónigo de la catedral de Reims. Así eran las costumbres de la época.

A. Sí, ¿pero cómo eras de pequeño?; porque alguna travesura ya harías, digo yo.

JB. Por temperamento era reflexivo. Me gustaba estudiar, sin ser tampoco de los empollones. No era travieso del todo; alguna pelea con mis hermanos, y poco más. Lo que sí era es un tanto dormilón; vamos, que se me pegaban las sábanas. Para prepararme mejor para sacerdote, fue a estudiar a París. Sólo estuve año y medio, pues mis padres, uno tras otro, murieron muy pronto.

A. ¡Vaya golpe! ¿Es cierto que eso te hizo dudar de tu vocación de sacerdote?

JB. Algo de eso hubo, pues tenía que hacerme cargo de mis 6 hermanos. En honor a la verdad, yo quería descubrir lo que Dios me pedía. Como no veía claro, consulté con un cura amigo mío, Nicolás Roland; él me animó a seguir mi vocación, diciéndome que “tendría tiempo para todo”: estudiar y cuidar de mis hermanos. Así que me ordené sacerdote a los 27 años. Ten en cuenta que Dios nos habla por lo que ocurre a nuestro alrededor; eso lo comprendí más tarde, como luego te contaré.

PREGUNTAS PARA EL DIÁLOGO

¿Te has planteado lo que vas a ser? ¿Dejas que Dios te hable por lo que ocurre a tu alrededor? ¿A qué crees que te llama Dios cuando oyes hablar y ves el hambre y la pobreza de muchos niños como tú?

ORACIÓN

ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE RUEGA POR NOSOTROS
VIVA JESÚS EN NUESTROS CORAZONES ¡POR SIEMPRE!