LOS DATOS DEL DÍA
martes, 28 de abril de 2026
LA SALLE ENSEÑA A MIRAR CON LOS OJOS DE LA FE
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ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
ACORDÉMONOS DE QUE ESTAMOS EN LA SANTA PRESENCIA DE DIOS ADORÉMOSLE

REFLEXIÓN
¿CUÁNTO CUESTA UN MILAGRO?
Una niña lista, de apenas seis años de edad, oyó a sus padres conversando sobre su hermanito menor. Todo lo que ella sabía era que el niño estaba muy enfermo y que estaban completamente sin dinero.
Iban a mudarse a un apartamento en la zona pobre, el próximo mes, porque su padre no tenía recursos para pagar las cuentas del médico y el alquiler del apartamento. Solamente una intervención quirúrgica muy cara podría salvar el niño.

La niña oyó a su padre decirle a su madre, con un susurro desesperado: “Solamente un milagro podría salvarlo”. Ella fue a su cuarto y cogió el frasco de gelatina de su escondite, en el armario. Volcó todo el dinero que tenía en el suelo, y lo contó cuidadosamente, tres veces. El total tenía que estar exacto. No había margen de error. Colocó las monedas de vuelta en el vidrio con cuidado y cerró la tapa. Salió despacio por la puerta de atrás y caminó cinco calles hasta llegar a la farmacia.

Esperó pacientemente que el farmacéutico la viera y le atendiera, pero él estaba muy ocupado en ese momento. Ella, entonces, restregó los pies en el suelo para hacer ruido, y nada. Emitió el sonido más fuerte que pudo, pero ni así fue notada su presencia. Por fin, tomó una moneda y golpeó el vidrio de la puerta. Finalmente fue atendida. “¿Qué quieres?” Preguntó el farmacéutico con voz malhumorada. “Estoyconversando con mi hermano que llegó de Chicago y no lo veo hace siglos”, dijo él, sin esperar la respuesta.

“Bien, yo quiero hablarle sobre mi hermano”, respondió la niña en el mismo tono malhumorado. “Él está realmente enfermo... Y quiero comprarle un milagro.” “¿Cómo?”, Respondió el farmacéutico admirado.

“El se llama Carlos y está con alguna cosa muy mala creciendo en su cabeza y papá dijo que solo un milagro podría salvarlo.” Y es por eso que estoy aquí. Entonces, ¿cuánto cuesta un milagro?

“No vendemos milagros aquí, jovencita. Disculpa, pero no puedo ayudarte”, respondió el farmacéutico, con un tono mucho más suave.

“Escuche, yo tengo el dinero para pagarle. Si no fuera suficiente, conseguiré el resto. Pero, por favor dígame cuanto cuesta, insistió la pequeña.”
El hermano del farmacéutico era un hombre gentil. Dio un paso adelante y le preguntó a la niña: “¿Qué tipo de milagro necesita tu hermano?”

“No sé”, respondió ella, levantando los ojos hacia él. “Solo sé que está muy mal y mamá dijo que necesita ser operado. Como papá no puede pagar, quiero usar mi dinero.” “¿Cuánto dinero tienes?”, preguntó el hombre de Turín. “Un euro y once céntimos”, respondió la niña en un susurro. “Es todo lo que tengo, pero puedo conseguir más si fuera
necesario”.

“Caramba, que coincidencia”, sonrió el hombre. “Un euro y once céntimos.
Exactamente el precio de un milagro para hermanitos.”
El hombre cogió el dinero con una mano, y dándole la otra a la niña, le dijo: “Llévame a tu casa. Quiero ver a tu hermano y conocer a tus padres. Quiero ver si tengo el tipo de milagro que tu hermano necesita.”

Aquel hombre gentil, era un cirujano, especializado en neurocirugía. La operación fue realizada con éxito y sin costos. Algunos meses después Carlos estaba en casa nuevamente, recuperado. La madre y el padre comentaban alegremente sobre la secuencia de acontecimientos ocurridos. “La cirugía”, murmuró la madre, “fue un milagro real. Me gustaría saber cuánto costó”.

La niña sonrió en silencio. Ella sabía exactamente cuanto cuesta un milagro: un euro y once céntimos... más la fe de una pequeña niña de seis años...

PREGUNTAS PARA EL DIÁLOGO

¿Qué es para ti la ingenuidad?
¿Conoces a alguien que lo sea?
¿Crees en el destino?

ORACIÓN

DANOS TU FE
Danos tu fe, Señor.
Donde no hay fe la rutina lo invade todo.
Donde no hay fe la esperanza se marchita.
Donde no hay fe se olvidan las cosas esenciales.
Donde no hay fe la soledad se hace presente.
Donde no hay fe el futuro se oscurece.
Donde no hay fe no puede brotar la vida.
Donde no hay fe la confianza se pone en el consumo.
Donde no hay fe surge el miedo.
Danos tu espíritu, Señor,
Danos tu fe.
¡Qué fe la tuya!
Cambiaste el mundo,
Inauguraste un nuevo futuro:
Otro mundo es posible,
Tu reino de amor es posible.
Necesitamos tu fe, tu espíritu, Señor.

ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE RUEGA POR NOSOTROS
VIVA JESÚS EN NUESTROS CORAZONES ¡POR SIEMPRE!