LOS DATOS DEL DÍA
miércoles, 29 de abril de 2026
Quién es María
Reflexión de la mañana para hacer en casa. #LaSalleEnCasa
INTRODUCCIÓN PARA EL EDUCADOR

¡Recordamos que estamos en la Santa Presencia de Dios!

¡Adorémosle!

ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
ACORDÉMONOS DE QUE ESTAMOS EN LA SANTA PRESENCIA DE DIOS ADORÉMOSLE

María es la madre de Jesús y por consiguiente nuestra madre. Somos privilegiados pues tenemos dos madres una en casa y otra que, desde el cielo, nos cuida y nos protege siempre. 

A María le gustaban mucho las flores, por eso decimos que mayo es el mes de las flores y el mes de María. 

Si pensamos en María podemos comparar su alegría y su belleza con la de una flor, también su bondad y su pureza. 

María es nuestra madre del cielo, la que nos empuja y nos da la mano para crecer y para ser mejores, nos ayuda y nos alienta. María se dejó mecer por el viento de Dios y del Espíritu Santo y gracias a ello nos regaló a Jesús. Cada uno de nosotros necesitamos también de ese empujón de ayuda que nos aportan los demás.

 

 

PREGUNTAS PARA EL DIÁLOGO

Gesto: molinillo de viento.

El viento va a ser nuestro signo, sin él las flores no se podrían mover y crecer, reproducirse. Hablamos de la importancia de las semillas de cómo se mueven gracias al viento, impulsador de vida para crecer y nos preguntamos qué pasaría si no existiera el viento. Si no existiesen “esos impulsos, que nos hacen crecer”.

 Equiparamos esas semillas con nosotros y ese viento, con el Espíritu Santo, que nos mueve, nos impulsa y nos guía.

 Os invitamos a hacer un molinillo de viento y en el palo pondremos un letrero que diga “Mes de María” y lo colocaremos en la ventana, el balcón o en el jardín.

ORACIÓN

Palabra de Dios: 

La Anunciación a María en Lucas 1,26-38 

En el mes sexto, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María.

El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo». Ella se turbó grandemente ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquel. El ángel le dijo: «No temas; María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin». Y María dijo al ángel: «¿Cómo será eso, pues no conozco varón?». El ángel le contestó: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer será llamado Hijo de Dios. También tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible». María contestó: «He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra». Y el ángel se retiró.

Palabra de Dios

ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE RUEGA POR NOSOTROS
VIVA JESÚS EN NUESTROS CORAZONES ¡POR SIEMPRE!