LOS DATOS DEL DÍA
martes, 20 de octubre de 2026
Un padre tenía tres hijos
La reflexión refleja la situación de injusticia que vive el Tercer Mundo, injusticia provocada por el hombre. También cuestiona nuestra oración de acción de gracias a Dios
INTRODUCCIÓN PARA EL EDUCADOR

Dios dotó a todas las personas de la misma dignidad

La avaricia del hombre le lleva a acaparar aunque el que está a su lado pase necesidad y a él le sobre para vivir.

Nos hemos acostumbrado a esa injusticia y llegamos a pensar que es normal que mueran personas de hambre o que los migrantes se dejen la vida en nuestras costas tratando de escapar de la miseria

ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
ACORDÉMONOS DE QUE ESTAMOS EN LA SANTA PRESENCIA DE DIOS ADORÉMOSLE

Un padre tenía tres hijos...
 

 

            Un padre tenía tres hijos. Se llamaban Aitor, Beatriz y Carlos.

 

            Su madre murió en el parto de Aitor. Al mismo tiempo que la madre moría, el difícil parto dejó huellas en Aitor que desde pequeño era debilucho y no muy despierto. Por el contrario, Beatriz podía presumir de ser realmente inteligente y Carlos disponía de una inteligencia más que aceptable y una fuerza física impresionante

 

            El Padre tuvo que marchar a un país muy lejano y antes de marchar repartió todo lo que tenía entre sus tres hijos, a partes iguales.

 

            No pasó mucho tiempo antes de que Beatriz y Carlos se pusieran de acuerdo para disponer de parte del dinero de Aitor porque como decían ellos "Total para que quiere tanto dinero si es medio tonto y no sabe qué hacer con él"

 

            Llegó el verano y Beatriz y Carlos pensaron que les vendría muy bien tener una segunda casa para poder veranear y pensaron en la casa de Aitor. Le engañaron de mala manera y se apoderaron de la casa.

 

            Lo que le quedaba a Aitor se lo fueron quitando poco a poco, engaño tras engaño, y si alguna vez quería protestar, los músculos de Carlos le hacían comprender la situación rápidamente.

 

            Beatriz y Carlos disfrutaban de una vida confortable. No les faltaba de nada, tenían mucho más de lo que necesitaban para vivir bien. Aitor, sin embargo, malvivía sin una casa donde poder descansar y defenderse del frío; sin dinero para comer o vestirse con un poco de dignidad, llegando a pedir para poder sobrevivir.

 

            El padre, en tierras lejanas, se enteró de la situación. Lloró por Aitor y lloró también por Beatriz y Carlos. ¿Cómo podían comportarse así con su hermano? ¿Cómo podían seguir disfrutando de lo que correspondía a su hermano mientras éste no tenía ni para comer?

 

            De vez en cuando Beatriz y Carlos escribían a su padre dándole las gracias porque les había dado a cada uno la mitad de todos sus bienes. Cuando en padre leía estas cartas no podía contener la rabia.

 

            Los hijos de Beatriz y los hijos de Carlos crecieron en la convicción de que su abuelo había dejado todo en manos de sus padres y que no había dejado nada para Aitor que es un vago y no sabe hacer otra cosa que ir pidiendo por ahí mancillando el buen nombre de la familia.

 

                         ¿Qué pensará Dios cuando oye en nuestras oraciones: "gracias, Señor, porque he nacido en Europa y no me falta de nada; gracias, Señor,                              porque tengo una casa, un coche, un ordenador, una casa de veraneo, dinero para ir con los amigos…”?

 

P.A. Tratando de explicar la situación del Tercer Mundo

PREGUNTAS PARA EL DIÁLOGO

En la casa común que habitamos...

¿Nos preocupa que haya hermanos nuestros que mueren de hambre?

¿Nos preocupa que haya hermanos nuestros que se ahoguen tratando de llegar a Europa?

¿Nos preocupa que el 5% de la población goce de más del 85% de la riqueza?

¿Nos preocupa que los países ricos sean los que ponen siempre las normas del mercado internacional?

 

ORACIÓN

Sí, Señor, te doy las gracias por todo lo que me has regalado

gracias por la familia y por mis amigas y amigos,

gracias porque tengo lo imprescindible para vivir: casa, alimento y ropa

gracias porque vivo en un país en paz,

gracias porque puedo estudiar...

muchas gracis por todo.

 

Ayúdame a mirar a quienes no han tenido la misma suerte que yo,

líbrame de la indiferencia y de aceptar la injusticia como algo normal,

hazme solidario con los que están sufriendo,

dame fuerza para luchar contra la desigualdad,

dame un corazón de carne, capaz de conmoverse.

con los mismos sentimientos de tu hijo Jesús.

 

ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE RUEGA POR NOSOTROS
VIVA JESÚS EN NUESTROS CORAZONES ¡POR SIEMPRE!