LOS DATOS DEL DÍA
miércoles, 11 de febrero de 2026
La amistad nos lleva al cielo I
INTRODUCCIÓN PARA EL EDUCADOR

El libro «El Principito» de Saint-Exupéry, es una obra que enseña mucho sobre este tema. Por eso hemos querido tomar algunas citas para tratar de ilustrar algunas caracteristicas de una verdadera amistad y preguntarnos si sabemos ser amigos, si realmente lo somos, si los tenemos y por qué los deseamos tanto.

ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
ACORDÉMONOS DE QUE ESTAMOS EN LA SANTA PRESENCIA DE DIOS ADORÉMOSLE

Los amigos que he tenido (y que tengo) a lo largo de mi vida no solo han sido personas con las que pasar el tiempo, o personas que estuvieron a mi lado en las buenas y en las malas. Los amigos de mi vida han sido (y son) mucho más. Algunos siguen estando, otros ya no. Por cuestiones de la vida, la distancia y algunas otras razones ya no estamos juntos, ni compartimos tiempo, pero la huella de la amistad es imborrable.

Mis amigos con o sin intención me han ayudado a ser una mejor persona. Todos. Los que comparten mi fe y los que radicalmente se oponen a ella. Ese deseo que dicta “quiero lo mejor para ti”, marca un camino casi infalible en una buena amistad.

Vamos con la primera de las reflexiones sobre la amistad que podemos encontrar en El Principito:

«Me pregunto si las estrellas se iluminan con el fin de que algún día, cada uno pueda encontrar la suya».

La necesidad de encontrar un amigo:

¿Haz visto a un niño pequeño en su primer día de clases? No pocas veces un llanto desesperado aparece y todo su cuerpo se llena de una angustia por estar “solo”. Esta escena que pasa a los 4 años pasará muchas veces a lo largo de tu vida, en el colegio, en la universidad, en tu primer trabajo, etc. Y frente al nerviosismo de no conocer a nadie también está el deseo de encontrar a aquel que no solo te haga compañía sino te haga sentir bienvenido y te guarde. Podemos estar rodeados de muchas personas y sentirnos solos como el Principito que vivía en un planeta solo con su flor. Contemplaba las puestas de sol, que eran hermosas, pero que lo llenaban de una profunda nostalgia. Él vio la necesidad de comprender esa sensación de ausencia y emprende un viaje en búsqueda de amigos impulsado por el deseo de encontrar esa estrella que sea realmente suya.

ORACIÓN

Te doy gracias,
Padre Bueno,
Dios de la Vida,
por los amigos
que me regalas
en el camino de la vida.

Mis amigos me alientan, Señor.
Saben encontrar lo mejor de mí mismo.
Me aceptan como soy
y se alegran con lo bueno que tengo.
Me ayudan a caminar con nuevas fuerzas
y me estimulan a buscar nuevas metas.
Ellos me acompañan,
me aconsejan,
siempre están atentos
dispuestos a ayudarme
y a escuchar mis palabras.
Me recuerdan tu Presencia,
Padre Bueno,
Dios de la Vida.
Tu presencia compañera,
peregrina a mi lado,
siempre a la espera.

ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE RUEGA POR NOSOTROS
VIVA JESÚS EN NUESTROS CORAZONES ¡POR SIEMPRE!