LOS DATOS DEL DÍA
jueves, 12 de febrero de 2026
La amistad nos lleva al cielo II
INTRODUCCIÓN PARA EL EDUCADOR

El libro «El Principito» de Saint-Exupéry, es una obra que enseña mucho sobre este tema. Por eso hemos querido tomar algunas citas para tratar de ilustrar algunas caracteristicas de una verdadera amistad y preguntarnos si sabemos ser amigos, si realmente lo somos, si los tenemos y por qué los deseamos tanto.

ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
ACORDÉMONOS DE QUE ESTAMOS EN LA SANTA PRESENCIA DE DIOS ADORÉMOSLE

Seguimos leyendo y sacando ideas de El Principito:

«Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, comenzaré a ser feliz desde las tres».

Los lazos que necesitan hacerse fuertes: Hay amistades que suceden espontáneamente (como ese niño que se te acercó en tu primer día de clases y te invitó a jugar y desde ahí son inseparables). Hay también amistades que necesitan continuidad y algo de dedicación. Sea cual sea el caso, todas las amistades necesitan cuidado. A veces pasamos la vida con los amigos en el corazón, sin hacer una llamada, sin preguntar cómo va la vida. A veces por costumbre, a veces por “falta de tiempo”.  Vamos creando amistades hermosas pero que viven en nuestro pensamiento y en nuestro recuerdo. Necesitamos pasar el tiempo con los amigos, domesticarlos y dejarnos domesticar por ellos. Y así ser felices desde antes del encuentro, felices de compartir el tiempo y las experiencias de nuestras vidas juntos.

ORACIÓN

Gracias, Señor, por mis amigos.

Con mis amigos, Señor,
comparto mis sueños,
mis esperanzas,
mis locas utopías
de un mundo nuevo.
Con ellos intentamos
aportar nuestro granito de arena
para que los sueños
se vuelvan realidad,
y las utopías se acerquen
en la historia y en la vida cotidiana.
Me recuerdan tu Presencia,
Padre Bueno,
Dios de la Vida.
Tu presencia
que señala el horizonte,
que enseña a mirar más allá,
que ayuda a pensar en los otros,
que muestra el camino del compromiso.

ANIMADOR DE LA ORACIÓN TODOS
SAN JUAN BAUTISTA DE LA SALLE RUEGA POR NOSOTROS
VIVA JESÚS EN NUESTROS CORAZONES ¡POR SIEMPRE!